domingo, 19 de julio de 2015

HASTA MAÑANA DON ENRIQUE



"lo lamento por tí, porque desgraciadamente, esta profesión es adictiva..."

        
Noviembre del 11. Con esas palabras finalizaste el encuentro el día que te conocí. No se le puede llamar entrevista de trabajo, ni de lejos, aquello fue una conversación maravillosa de la vida y de la profesión. Canalla, que razón llevabas…

Va a ser muy duro amigo pasar por esa puerta y saber que uno ya no puede detenerse a tomar un vermut. Pues eso eran nuestras reuniones en general, momentos del día que jamás olvidaré, disfrutaba horas escuchándote y no poder hacerlo va a ser una verdadera lástima. 

Soy un autentico privilegiado por haberme cruzado en tu camino, no tenias porque y sin embargo lo hiciste, te estaré eternamente agradecido.

Desde el primer instante supe que había topado con un genio, personal y profesionalmente, derrochaba conocimiento, era capaz de guardar en su memoria infinidad de recuerdos, frases, sentencias, instantes, discursos, historias, gran intérprete del derecho, un virtuoso de las leyes, estratega, estudioso, meticuloso, señor, un mago de las letras, recordaba los juicios con extrema precisión, catedrático... En definitiva, deslumbrante, sensacional y extraordinario.

Hoy nos deja la honestidad, la profesionalidad, la genialidad y la sabiduría de un hombre bueno que le ponía pasión desmedida a todo lo que hacía, que se preocupaba de los demás y que hacia este mundo mejor. Un enamorado de la vida. 

Amigo y mentor. Gracias.

-Hasta mañana Don Enrique. Descanse en paz.